ITALIA 1 (5) - FRANCIA 1 (3)
Italia 1: Gianluigi Buffon; Gianluca Zambrotta, Marco Materazzi, Fabio Cannavaro, Fabio Grosso; Marco Camoranesi (Alessandro del Piero, m. 87), Gennaro Gatusso, Andrea Pirlo, Andrea Perrotta (Vincenzo Iaquinta, m. 61); Francesco Totti (Daniele de Rossi, m. 61); y Luca Toni.
Francia 1: Fabien Barthez; Willy Sagnol, Lilian Thuram, William Gallas, Eric Abidal; Patrick Vieira (Alou Diarra, m. 56), Claude Makelele; Frank Ribery (David Trezeguet, m. 101), Zinedine Zidane, Florent Malouda; Thierry Henry (Sylvain Wiltord, m. 107).
Goles: 0-1 m. 7: Zidane, de penal. 1-1, m. 19: Materazzi.
RESULTADO DE LA TANDA DE PENALES
ITALIA - Pirlo, GOL / 1-0
FRANCIA - Wiltord, GOL / 1-1
ITALIA - Materazzi, GOL / 2-1
FRANCIA - Trezeguet, FUERA / 2-1
ITALIA - De Rossi, GOL / 3-1
FRANCIA - Abidal, GOL / 3-2
ITALIA - Del Piero, GOL / 4-2
FRANCIA - Sagnol, GOL / 4-3
ITALIA - Grosso, GOL / 5-3
FRANCIA -...
Arbitro: Horacio Elizondo (Argentina). Expulsó con roja directa a Zidane en el minuto 110 por un cabezazo a Materazzi. Mostró tarjeta amarilla por Italia a Zambrotta (m. 5) y por Francia a Sagnol (m. 11), Diarra (m. 76), Makelele (m. 77), Malouda (m. 111)
El campeonato mundial más mediocre de las últimas décadas tuvo un campeón en su justa medida, la hiperdefensiva y ultra amarreta Italia.
El partido en si fue parejo, aunque la diferencia fue clara: Francia intentó atacar, Italia no.
De arranque los galos demostraron vocación ofensiva, mientras que los tanos jugaron a defenderse, como siempre.
Ya a los 7 el equipo de Domenech se puso en ventaja a través de un penal (mal cobrado) que Zidane metió apenitas con una tranquilidad y calidad que pocas veces se ve.
Quizás por la desventaja tan rápida en la que se encontraron, los italianos parecieron querer anotar un gol durante un rato, cosa que efectivamente lograron 12 minutos después. Ahí el partido volvió a la normalidad, con Francia intentando ganar (sobre todo en el primer tiempo) e Italia tratando de no perder.
Y todo lo anterior queda claro con un dato: la azurra pateó al arco 5 veces en todo el partido, 5 en 120 minutos, 5 veces, igual que en los penales. 5.
Claro, eso a los resultadistas no les importa, quieren resultados, no importa como. No lo discuto, todos queremos ganar, pero ganar nosotros.
Uno al fútbol le pide que se juegue bien, lindo, cuando uno ve a un equipo que juega así lo admira. Se puede admirar la forma de jugar de los rivales, pero no sus resultados, los resultados ajenos, por que entonces uno se convierte en un voyeur.
El problema más grave que trae aparejado este triunfo italiano, es que cada vez que se consigue un triunfo, muchos copian el modelo. Es grave, muy grave, por que entonces se corre el riesgo de que todos empiecen a ser resultadistas, a especular, a defenderse a como de lugar, olvidándose del buen juego, de los lujos, de todo lo bueno que tiene el fútbol, quedando solo la garra.
Eso es lo que preocupa, por que ver a todos los equipos defenderse con 9 jugadores cuando el rival lo ataca, cosa que pasó en muchos momentos del partido y no eran pelotas paradas, es ver como simplemente el fútbol se pierde en la mediocridad.
Y este fútbol de hoy en día, está representado por su campeón, la selección de fútbol de un país cuya liga es la más corrupta del mundo.
Volviendo al partido, todo cambio radicalmente con la desapercibida salida de Patrick Vieira, quien era el encargado de asociarse a Zidane. Ahí Francia perdió profundidad, aunque Henry de a ratos se encargó él solo de llegar hasta el arco de Buffon. Los tanos apostaron al alargue, a pesar de que venían de uno contra Alemania, y se fue el tiempo regular. Después, media hora más de lo mismo, hasta la expulsión de Zinedine. Inexplicable, inentendible. Se pueden hacer muchas conjeturas sobre el tema, pero mejor dejar que sea él el que lo explique (cosa que prometió hacer esta semana).
Tal vez la expulsión haya jugado un papel importante en lo anímico, pero no el juego.
Los penales demostraron que es precisamente el plano del animo el que determina el resultado de los mismos. Fueron todos adentro, los arqueros (que venían con fama de atajapenales) no estuvieron ni cerca, salvo por Trezeguet. En todas las series de penales hay un héroe y un villano. Esta vez no hubo héroe (ítem reservado para los arqueros), pero el otro papel le tocó al atacante de la Juventus. No lo tiró mal, pero tuvo la mala suerte de que picara afuera y no adentro, como le pasó a Zidane. Y ese es el justo premio para un campeón tan flojo: ni siquiera ganaron los penales por merito propio.
De paso, cortaron una racha de 3 series consecutivas perdidas: frente Argentina en el 90, a Brasil en la final del 94, y contra Francia en el 98, donde Barthez sacó la chapa de atajapenales que ayer no renovó.
Así están las cosas, así está el fútbol. Dan ganas de llorar.
P.D: no se olviden del penal que le regalaron a Italia contra Australia.
Francia 1: Fabien Barthez; Willy Sagnol, Lilian Thuram, William Gallas, Eric Abidal; Patrick Vieira (Alou Diarra, m. 56), Claude Makelele; Frank Ribery (David Trezeguet, m. 101), Zinedine Zidane, Florent Malouda; Thierry Henry (Sylvain Wiltord, m. 107).
Goles: 0-1 m. 7: Zidane, de penal. 1-1, m. 19: Materazzi.
RESULTADO DE LA TANDA DE PENALES
ITALIA - Pirlo, GOL / 1-0
FRANCIA - Wiltord, GOL / 1-1
ITALIA - Materazzi, GOL / 2-1
FRANCIA - Trezeguet, FUERA / 2-1
ITALIA - De Rossi, GOL / 3-1
FRANCIA - Abidal, GOL / 3-2
ITALIA - Del Piero, GOL / 4-2
FRANCIA - Sagnol, GOL / 4-3
ITALIA - Grosso, GOL / 5-3
FRANCIA -...
Arbitro: Horacio Elizondo (Argentina). Expulsó con roja directa a Zidane en el minuto 110 por un cabezazo a Materazzi. Mostró tarjeta amarilla por Italia a Zambrotta (m. 5) y por Francia a Sagnol (m. 11), Diarra (m. 76), Makelele (m. 77), Malouda (m. 111)
El campeonato mundial más mediocre de las últimas décadas tuvo un campeón en su justa medida, la hiperdefensiva y ultra amarreta Italia.
El partido en si fue parejo, aunque la diferencia fue clara: Francia intentó atacar, Italia no.
De arranque los galos demostraron vocación ofensiva, mientras que los tanos jugaron a defenderse, como siempre.
Ya a los 7 el equipo de Domenech se puso en ventaja a través de un penal (mal cobrado) que Zidane metió apenitas con una tranquilidad y calidad que pocas veces se ve.
Quizás por la desventaja tan rápida en la que se encontraron, los italianos parecieron querer anotar un gol durante un rato, cosa que efectivamente lograron 12 minutos después. Ahí el partido volvió a la normalidad, con Francia intentando ganar (sobre todo en el primer tiempo) e Italia tratando de no perder.
Y todo lo anterior queda claro con un dato: la azurra pateó al arco 5 veces en todo el partido, 5 en 120 minutos, 5 veces, igual que en los penales. 5.
Claro, eso a los resultadistas no les importa, quieren resultados, no importa como. No lo discuto, todos queremos ganar, pero ganar nosotros.
Uno al fútbol le pide que se juegue bien, lindo, cuando uno ve a un equipo que juega así lo admira. Se puede admirar la forma de jugar de los rivales, pero no sus resultados, los resultados ajenos, por que entonces uno se convierte en un voyeur.
El problema más grave que trae aparejado este triunfo italiano, es que cada vez que se consigue un triunfo, muchos copian el modelo. Es grave, muy grave, por que entonces se corre el riesgo de que todos empiecen a ser resultadistas, a especular, a defenderse a como de lugar, olvidándose del buen juego, de los lujos, de todo lo bueno que tiene el fútbol, quedando solo la garra.
Eso es lo que preocupa, por que ver a todos los equipos defenderse con 9 jugadores cuando el rival lo ataca, cosa que pasó en muchos momentos del partido y no eran pelotas paradas, es ver como simplemente el fútbol se pierde en la mediocridad.
Y este fútbol de hoy en día, está representado por su campeón, la selección de fútbol de un país cuya liga es la más corrupta del mundo.
Volviendo al partido, todo cambio radicalmente con la desapercibida salida de Patrick Vieira, quien era el encargado de asociarse a Zidane. Ahí Francia perdió profundidad, aunque Henry de a ratos se encargó él solo de llegar hasta el arco de Buffon. Los tanos apostaron al alargue, a pesar de que venían de uno contra Alemania, y se fue el tiempo regular. Después, media hora más de lo mismo, hasta la expulsión de Zinedine. Inexplicable, inentendible. Se pueden hacer muchas conjeturas sobre el tema, pero mejor dejar que sea él el que lo explique (cosa que prometió hacer esta semana).
Tal vez la expulsión haya jugado un papel importante en lo anímico, pero no el juego.
Los penales demostraron que es precisamente el plano del animo el que determina el resultado de los mismos. Fueron todos adentro, los arqueros (que venían con fama de atajapenales) no estuvieron ni cerca, salvo por Trezeguet. En todas las series de penales hay un héroe y un villano. Esta vez no hubo héroe (ítem reservado para los arqueros), pero el otro papel le tocó al atacante de la Juventus. No lo tiró mal, pero tuvo la mala suerte de que picara afuera y no adentro, como le pasó a Zidane. Y ese es el justo premio para un campeón tan flojo: ni siquiera ganaron los penales por merito propio.
De paso, cortaron una racha de 3 series consecutivas perdidas: frente Argentina en el 90, a Brasil en la final del 94, y contra Francia en el 98, donde Barthez sacó la chapa de atajapenales que ayer no renovó.
Así están las cosas, así está el fútbol. Dan ganas de llorar.
P.D: no se olviden del penal que le regalaron a Italia contra Australia.

