lunes, julio 10, 2006 

ITALIA 1 (5) - FRANCIA 1 (3)

Italia 1: Gianluigi Buffon; Gianluca Zambrotta, Marco Materazzi, Fabio Cannavaro, Fabio Grosso; Marco Camoranesi (Alessandro del Piero, m. 87), Gennaro Gatusso, Andrea Pirlo, Andrea Perrotta (Vincenzo Iaquinta, m. 61); Francesco Totti (Daniele de Rossi, m. 61); y Luca Toni.
Francia 1: Fabien Barthez; Willy Sagnol, Lilian Thuram, William Gallas, Eric Abidal; Patrick Vieira (Alou Diarra, m. 56), Claude Makelele; Frank Ribery (David Trezeguet, m. 101), Zinedine Zidane, Florent Malouda; Thierry Henry (Sylvain Wiltord, m. 107).

Goles: 0-1 m. 7: Zidane, de penal. 1-1, m. 19: Materazzi.

RESULTADO DE LA TANDA DE PENALES

ITALIA - Pirlo, GOL / 1-0
FRANCIA - Wiltord, GOL / 1-1

ITALIA - Materazzi, GOL / 2-1
FRANCIA - Trezeguet, FUERA / 2-1

ITALIA - De Rossi, GOL / 3-1
FRANCIA - Abidal, GOL / 3-2

ITALIA - Del Piero, GOL / 4-2
FRANCIA - Sagnol, GOL / 4-3

ITALIA - Grosso, GOL / 5-3
FRANCIA -...

Arbitro: Horacio Elizondo (Argentina). Expulsó con roja directa a Zidane en el minuto 110 por un cabezazo a Materazzi. Mostró tarjeta amarilla por Italia a Zambrotta (m. 5) y por Francia a Sagnol (m. 11), Diarra (m. 76), Makelele (m. 77), Malouda (m. 111)

El campeonato mundial más mediocre de las últimas décadas tuvo un campeón en su justa medida, la hiperdefensiva y ultra amarreta Italia.
El partido en si fue parejo, aunque la diferencia fue clara: Francia intentó atacar, Italia no.
De arranque los galos demostraron vocación ofensiva, mientras que los tanos jugaron a defenderse, como siempre.
Ya a los 7 el equipo de Domenech se puso en ventaja a través de un penal (mal cobrado) que Zidane metió apenitas con una tranquilidad y calidad que pocas veces se ve.
Quizás por la desventaja tan rápida en la que se encontraron, los italianos parecieron querer anotar un gol durante un rato, cosa que efectivamente lograron 12 minutos después. Ahí el partido volvió a la normalidad, con Francia intentando ganar (sobre todo en el primer tiempo) e Italia tratando de no perder.
Y todo lo anterior queda claro con un dato: la azurra pateó al arco 5 veces en todo el partido, 5 en 120 minutos, 5 veces, igual que en los penales. 5.
Claro, eso a los resultadistas no les importa, quieren resultados, no importa como. No lo discuto, todos queremos ganar, pero ganar nosotros.
Uno al fútbol le pide que se juegue bien, lindo, cuando uno ve a un equipo que juega así lo admira. Se puede admirar la forma de jugar de los rivales, pero no sus resultados, los resultados ajenos, por que entonces uno se convierte en un voyeur.
El problema más grave que trae aparejado este triunfo italiano, es que cada vez que se consigue un triunfo, muchos copian el modelo. Es grave, muy grave, por que entonces se corre el riesgo de que todos empiecen a ser resultadistas, a especular, a defenderse a como de lugar, olvidándose del buen juego, de los lujos, de todo lo bueno que tiene el fútbol, quedando solo la garra.
Eso es lo que preocupa, por que ver a todos los equipos defenderse con 9 jugadores cuando el rival lo ataca, cosa que pasó en muchos momentos del partido y no eran pelotas paradas, es ver como simplemente el fútbol se pierde en la mediocridad.
Y este fútbol de hoy en día, está representado por su campeón, la selección de fútbol de un país cuya liga es la más corrupta del mundo.
Volviendo al partido, todo cambio radicalmente con la desapercibida salida de Patrick Vieira, quien era el encargado de asociarse a Zidane. Ahí Francia perdió profundidad, aunque Henry de a ratos se encargó él solo de llegar hasta el arco de Buffon. Los tanos apostaron al alargue, a pesar de que venían de uno contra Alemania, y se fue el tiempo regular. Después, media hora más de lo mismo, hasta la expulsión de Zinedine. Inexplicable, inentendible. Se pueden hacer muchas conjeturas sobre el tema, pero mejor dejar que sea él el que lo explique (cosa que prometió hacer esta semana).
Tal vez la expulsión haya jugado un papel importante en lo anímico, pero no el juego.
Los penales demostraron que es precisamente el plano del animo el que determina el resultado de los mismos. Fueron todos adentro, los arqueros (que venían con fama de atajapenales) no estuvieron ni cerca, salvo por Trezeguet. En todas las series de penales hay un héroe y un villano. Esta vez no hubo héroe (ítem reservado para los arqueros), pero el otro papel le tocó al atacante de la Juventus. No lo tiró mal, pero tuvo la mala suerte de que picara afuera y no adentro, como le pasó a Zidane. Y ese es el justo premio para un campeón tan flojo: ni siquiera ganaron los penales por merito propio.
De paso, cortaron una racha de 3 series consecutivas perdidas: frente Argentina en el 90, a Brasil en la final del 94, y contra Francia en el 98, donde Barthez sacó la chapa de atajapenales que ayer no renovó.
Así están las cosas, así está el fútbol. Dan ganas de llorar.

P.D: no se olviden del penal que le regalaron a Italia contra Australia.

 

ALEMANIA 3 - PORTUGAL 1

ALEMANIA: Kahn (6); Lahm (6), Nowotny (6), Metzelder (6), Jansen (6); Schneider (6), Kehl (6), Frings (6), Schweinsteiger (8); Klose (6) y Podolski (6). DT: J. Klinsmann. GOLES: Schweinsteiger 10’ ST, 34 ST’, Petit 16’ ST (en contra). CAMBIOS: Hitzlperger (5) x Schweinsteiger, Neuville (5) x Klose, Hanke (5) x Podolski. TA: Frings.
PORTUGAL: Ricardo (5); Ferreira (5), Meira (5), Costa (5), Valente (4); Costinha (4), Maniche (5), Simao (4), Deco (5), Ronaldo (5); y Pauleta (5). DT: L. Scolari. Gol: Gomes 43’ ST. CAMBIOS: Gomes (4) x Valente, Petit (6) x Costinha, Figo (4) x Pauleta. TA: Costa, Costinha, Ferreira.
ÁRBITRO: T. Kamikawa (JAP) (bien)
ESTADIO: Gottfried Daimler Stadion, Stuttgart.

miércoles, julio 05, 2006 

FRANCIA 1 - PORTUGAL 0

Portugal: Ricardo; Miguel (Paulo Ferreira, 61'), Carvalho, Meira, Valente; Costinha (Helder Postiga, 74'), Maniche; Figo, Deco, Cristiano Ronaldo; Pauleta (Simao, 67').
Francia: Barthez; Sagnol, Thuram, Gallas, Abidal; Vieira, Makelele; Ribéry (Govou, 71'), Zidane, Malouda (Wiltord, 69'); Henry (Saha, 85').

Gol: 0-1. Zidane, de penal (32').
Amonestados: Carvalho y Saha.
Arbitro: Jorge Larrionda (uruguayo).
Estadio: WM Arena de Múnich.

La verdad que no es para aplaudir, pero hoy Francia y Portugal demostraron como se debe jugar una semifinal. Sin miedo, tratando de ganar, no buscando solo el error ajeno, y los más importante: atacando (eso que no hacieron ninguno de los dos que jugaron la otra semi).
El encuentro empezó con un Portugal bien ofensivo, lo cual le otorgó tres claras oportunidades para adelantarse en el marcador. Manejando la pelota, atacando, llegando por los laterales, los dirigidos por Scolari se imponían en el juego.
Sin embargo, a pesar del dominio lusitano, fue Francia quien se adelantó en el marcador. Carvalho bajó a Henry dentro del área (tal vez no tuvo intención pero le cortó el paso) y penal. Zidane se paró frente a Ricardo, y si bien los dos merecían salir ganando, el 10 no perdonó y convirtió el 1 a 0 definitivo.
El gol descontroló por pasajes a Portugal, que salió a buscar el empate con más garra que juego. Ahí si el partido se pareció mucho a otros tantos del mundial, ya que Francia se encargó de defenderse y conservar la ventaja, sin pensar demasiado en ampliarla.
Tras el descanso Henry y Ribéry aceraron peligro al arco de Ricardo y de a ratos pareció que los galos querían más.
Portugal replicó como pudo y la más clara la tuvo Figo, luego de que Cristiano Ronaldo mandó un centro que Barthez, en un error que no se ve ni en los patios de las escuelas, dejó el rebote y el jugador del Inter cabeceó por arriba con el arco a su merced.
Así murió el partido y las chances de que haya un nuevo campeón del mundo. Ahora se enfrentarán Francia e Italia. Por el bien del fútbol debería ganar el primero, pero en el fútbol lamentablemente no siempre gana el que mejor juega...

martes, julio 04, 2006 

ITALIA 2 - ALEMANIA 0

Alemania: Jens Lehmann, Arne Friedrich, Per Mertesacker, Christoph Metzelder, Philipp Lahm, Bernd Schneider (David Odonkor, 83), Sebastian Kehl, Michael Ballack, Tim Borowski (Bastian Schweinsteiger, 73), Miroslav Klose (Oliver Neuville, 111) y Lukas Podolski. DT: Juergen Klinsmann.
Italia: Gianluigi Buffon, Gianluca Zambrotta, Fabio Cannavaro, Marco Materazzi, Fabio Grosso, Mauro Camoranesi (Vincenzo Iaquinta, 91) , Andrea Pirlo, Gennaro Gattuso, Simone Perrotta (Alessandro Del Piero, 104), Francesco Totti y Luca Toni (Alberto Gilardino, 74). DT: Marcello Lippi.

Goles: 119m Grosso (I); 120m Del Piero (I).
Amonestaciones: Tim Borowski, Christoph Metzelder (A); Mauro Camoranesi (I).
Arbitro: Benito Archundia (México).
Estadio: Westfalenstadion en Dortmund.

En un mundial de más que discreto nivel técnico, no es de extrañar que esta Italia amarreta, mezquina, con más entrega que fútbol, ya tenga asegurado su pase a la final. Esta vez el derrotado fue el inexpresivo equipo alemán, al que lo “trabajo” durante los 90 reglamentarios, en los 30 del alargue, hasta que pudo liquidarlo a minutos de ir a la definición por penales.

Los goles (golazos) de Grosso y Del Piero marcaron una diferencia tal vez exagerada, porque a los largo de los 120 minutos de juego los peninsulares habían sido apenas algo más que los germanos. Pero si tomamos en consideración que para el pase a la final hay que contabilizar lo realizado por ambos en seis encuentros, entonces se puede concluir en que es justo que Italia esté este domingo peleando el título ante el ganador de Portugal-Francia.

Para Alemania hubiese sido demasiado premio jugar el domingo, por su sola condición de local.

Guste o no, el juego de los “tanos” es efectivo para un campeonato de solo siete fechas, en que cada partido es una final. Tienen al mejor arquero del torneo (un solo gol en contra… y se lo hizo un compañero), la defensa marca con mucha seguridad y tiene una aceptable salida; en la zona media equilibran el buen trato de Camoranesi, el fervor y entrega de Gatuzzo y el criterio de Pirlo, como para manejar acertadamente la pelota, y arriba entre Totti y Toni (aunque esta vez estuvo muy deslucido), con más las proyecciones de los laterales, se las ingenian para lastimar a la defensa rival.

Ese fue, esencialmente, el libreto de los de Lippi, que al igual que los locales se cuidaron en toda la primera etapa más de evitar el error propio, que de presionar para lograr el del rival.

De todos modos en el tiempo reglamentario ambos dispusieron de ocasiones para desnivelar, pero Bufón respondió muy bien ante remates de Klose, Schneider y, especialmente, de Poldolsky, mientras que su colega alemán tapó con acierto un envío de Grosso y casi sobre el final una entrada de Perrotta.

Para el suplementario Italia “apretó” un poco más arriba y Alemania comenzó a mostrar su desgaste. Los peninsulares mejoraron con el ingreso de Iaquinta (suplió al amonestado Camoranesi), porque funcionó con mayor acierto la conexión en la zona de medios y le dio más alimentación al ataque, en el que ya Gilardino había relevado al deslucido Toni.

Dos veces las maderas le impidieron desnivelar el marcador a Italia y era evidente que con el correr de los minutos Alemania iba quemando las reservas físicas, por lo que inteligentemente Lippi hizo ingresar a Del Piero para buscar una más rápida circulación de pelota, a la espera que el cansancio hiciese aflorar “baches” en la zona defensiva teutona.

Italia no tuvo apuro. Espero su momento y cuando todos apostabamos a la definición por penales, una buena combinación colectiva fue culminada por Grosso con un remate bien “rosqueado” que superó la estirada de Lehmann.

Y el público local no se reponía todavía de ese baldazo de agua fría cuando Del Piero puso el golpe final a la ilusión alemana con una definición de alta categoría.

El domingo el fútbol italiano (que en el plano domestico atraviesa una crisis muy profunda por corrupción) puede llegar a la cima del mundo. Esperan desde 1982 y, en verdad, no eran muchos los que apostaban que llegaban a la final. La propia prensa italiana castigó a este equipo con duras críticas, que en gran medida fueron justificadas. Porque este equipo de Lippi está muy lejos de deslumbrar, pero es efectivo y allí esta el resultado.

Alemania nunca le pudo ganar a Italia en un Mundial Estaban sus jugadores, su técnico y su público esperanzados en que esta vez iban a poder. Tendrán que esperar otros cuatro años para intentar romper el maleficio.

sábado, julio 01, 2006 

FRANCIA 1 - BRASIL 0

Brasil: Dida; Cafú (Cicinho, m.76), Lúcio, Juan, Roberto Carlos; Gilberto Silva, Zé Roberto, Kaká (Robinho, m.78), Juninho Pernambucano (Adriano, m.63); Ronaldinho Gaúcho y Ronaldo.
Francia: Fabien Barthez; Willy Sagnol, Lilian Thuram, William Gallas, Eric Abidal; Claude Makelele, Patrick Vieira; Frank Ribéry (Sidney Govou, m.77), Zinedine Zidane, Florent Malouda (Sylvain Wiltord, m.80); y Thierry Henry (Louis Saha, m.85).

Gol: 0-1, m.57: Henry
Amonestados: Cafú, Juan, Ronaldo, Sagnol, Lúcio, Saha, Thuram
Arbitro: El español Luis Medina Cantalejo.

Francia dio el batacazo ante el campeón. Batacazo para muchos que no supieron ver que tras la levantada de nivel y de ánimo de los galos en y por el triunfo ante España, y sobre todo por el bajo nivel de juego demostrado por los brasileros en todos sus encuentros, la caída de los multicampeones era posible.
Así como hoy podemos jactarnos en LA COPA DEL MUNDO de haber adelantado en triunfo del equipo europeo, también nos toca reconocer que fuimos de los que pensabamos que desde que empezó el torneo Zidane se encontraba ya cobrando sus haberes jubilatorios. Lo cierto es que de nuevo Zinedine volvió a ser Zidane. Con la pelota bajo el pie, tomandosé su tiempo, pensando, recorriendo la cancha, habiltando a los compañeros y hasta haciendo lujos. Reconocimiento al 10 por ser la primera estrella en tener un muy buen partido en un partido definitorio de este torneo.
Ribery también anduvo, sobre todo cuando en la segunda parte supo aprovechar su velocidad para desbordar a los lentos lateras de amarillo y desconcertar con su gambeta a los limitados centrales.
El otro jugador de azul que estuvo por sobre el nivel fue Henry. De a ratos se parece al del Arsenal, y con el correr de los partidos esos ratos se multiplican con el correr de los minutos. Hoy le tocó hacer el gol del triunfo tras un centro de Zidane, en donde solo apareció por detrás de todos los brasileros para convertir el solitario gol.
¿Brasil?, Brasil se dedicó a nada durante todo el torneo y cuando por primera vez se las vio con un equipo que podía hacerle fuerza en serio (aunque Australia le hizo partido) no pudo superarse a si mismo, y menos al rival.
Las grandes figuras de Brasil no aparecieron en el nivel indicado, adecuado ni esperado. Ronaldinho se paseó por las canchas desorientado y desconocido, incluso hoy que se paró definitivamente como delantero (lo que le quitó presión y responsabilidades) pudo hacer mucho. Adriano, ¿alguien esperaba algo de Adriano?. Kaká en los primeros partidos fue el motivo por el cual pasaron de ronda, pero tampoco fue mucho. Y Ronaldo, gordo o no, cumplió SU meta de marcar tres goles, aunque no le alcanzaron a SU equipo para quedarse en la copa. Igual, el "gordo" fue el único que cumplió en parte.
Pero bueno, ya los propios brasilero se encargarán de criticar a su seleccionado que ya no está en la copa. El que si está y tiene derecho a jugar dos partidos más es Francia, que arranca con muchas más posibilidades de triunfo que Portugal. Pero, cosas extrañas han sucedido en esta copa, y a esta altura todo puede suceder.

 

PORTUGAL 0 (3) - INGLATERRA 0 (1)


Inglaterra: Paul Robinson; Gary Neville, Rio Ferdinand, John Terry, Ashley Cole; David Beckham, Frank Lampard, Owen Hargreaves, Joe Cole; Steven Gerrard; Wayne Rooney.
Portugal: Ricardo Pereira; Miguel Brito, Fernando Meira, Ricardo Carvalho, Nuno Valente; Petit, Maniche, Simao Sabrosa; Luis Figo, Pauleta, Cristiano Ronaldo.

Penales: Para Portugal: convirtieron Simao Sabrosa, Postiga y Christiano Ronaldo, Hugo Viana pegó su remate en un poste y Petit lo tiró afuera. Para Inglaterra: convirtió Jaime Carragher, Ricardo contuvo los de Frank Lampard, Steve Gerrard y Owen Hargreaves.
Árbitro: Horacio Elizondo (Argentina).
Estadio: Arena auf Schalke de Gelsenkirchen.

Casi le sale a Inglaterra, casi logra llegar a las semis sin atacar, practicamente jugando todo el torneo sin delanteros. Con Owen y Rooney jugando poco y lesionados, con Crouch jugando de pivot y de figura decorativa a la vez, uno de los dos equipos con mejor mediocampo del mundial se quedó afuera por el pésimo nivel demostrado en todas sus líneas. Las estrellas y estrellitas fallaron, faltaron a la cita y entonces la realidad les golpeó la cara luego de que frente a Portugal, trás la expulsión de Rooney, apostaran por los penales. Claro, con uno menos y afuera por penales, las tapas de los diarios no serán tan duras aunque abundarán en críticas.
Portugal por su parte tampoco demostró demasiado, pero sobre todo después de la expulsión de Rooney, trató de acercarse al arco inglés con remates de larga distancia y la ya exasperante hablidad del hasta el momento improductivo Cristiano Ronaldo.
Después llegaron los penales, esos que como ayer perdimos todos hoy critican como si no fuera gracias a ellos que llegamos a la final en 1990.
En el arco de Inglaterra estaba Robison, en el de Portugal uno de los 3 mejores ataja penales del mundo: Ricardo. Para los que no lo sepan, en la Eurocopa del 2004 los dos conjuntos también fueron a la misma instancia y al llegar al séptimo lanzamiento Ricardo se sacó los guantes y con las manos "peladas" detuvo el tiro de Darius Vassell. Después pateó el penal definitivo y marcó el tanto de la victoria, que selló el definitivo 6-5 a favor de Portugal.
Hoy no pateó, ni se sacó los guantes, no hizo falta por que con los guantes puestos atajó tres y se llevó toda la gloria, todo a pesar de que sus compañeros parecían empecinados en no meter sus remates.
Así Portugal con poco llegó a las semifinales, Inglaterra vuelve a a casa por amarrete, inofensivo, por no cumplir con las expectativas y volvió a demostrar que haber ganado un mundial de local hace 40 años no lo hace un seleccionado grande. Y todo dicho.

viernes, junio 30, 2006 

ITALIA 3 - UCRANIA 0

Italia: Buffon; Zambrotta, Barzagli, Cannavaro, Grosso; Perrotta, Pirlo (Barone, m.68), Gattuso (Zaccardo, m.77), Camoranesi (Oddo, m.68), Totti y Toni.
Ucrania: Shovkovsky; Rusol (Vashchuk, m.45+2), Svidersky (Vorobei, m.20), Nesmachnyi, Gusev, Tymoshchyuk, Shelayev, Kalinichenko, Milevski (Belik, m.73), Gusin y Shevchenko.

Goles: 1-0, m.6: Zambrotta. 2-0, m.59: Luca Toni. 3-0, m.69: Toni
Arbitro: Frank de Bleeckere (Bélgica).
Amonestados: Svidersky (m.16), Kalinichenko (m.21) y a Milevski (m.67).
Estadio: AOL Hamburgo.

Italia fue Italia, pero a no confundirse por que no fue Italia. El resultado refleja una superiodad que no existió en el juego, pero también una contundencia real por parte de la azurra.
Siguiendo en su pelea por demostrar que el suyo es el fútbol más defensivo del mundo, los italianos volvieron a imponerse un partido más.
Es que la idea de Lippi es poner cada vez más defensores y mediocampistas defensivos, y de paso, ya que no queda otra, atacar de a ratos.
Ucrania no estuvo tres goles abajo y mereció un menor castigo. Si bien por momentos estuvo falta de ideas, intentó jugar mucho más que los tanos. Ante la imposibilidad de Shevchenko para superar él solo a los 6 jugadores de la defensa italiana, que hay que reconocer que es la mejor del mundial, probó sin suerte desde afuera. Sin suerte, por que toda la suerte estuvo del lado de los de azul: tiros en los palos, jugadores que salvaban sobre la línea y un Buffon que va camino a ser el mejor del torneo.
Con tan pocas ganas de atacar Italia llegó a las semifinales, en donde se enfrentará a Alemania. Esa ya es otra historia, mientras tanto Italia demostró que atacar no es la única forma de ganar. Un asco.

 

ALEMANIA 1 (4) - ARGENTINA 1 (2)

Argentina: Roberto Abbondanzieri (6) (Leo Franco -6-, 71), Fabricio Coloccini (6), Roberto Ayala (8), Gabriel Heinze (7), Juan Pablo Sorín (4), Javier Mascherano (7), Luis González (5), X (4) (Esteban Cambiasso -5-, 72), Maxi Rodríguez (6), Carlos Tevez (8) y Hernán Crespo (5)(Julio Cruz -6-, 79). Técnico: José Pekerman.
Alemania:Jens Lehmann, Arne Friedrich, Per Mertesacker, Christoph Metzelder, Philipp Lahm, Bernd Schneider (David Odonkor, 62), Michael Ballack, Torsten Frings, Bastian Schweinsteiger (Tim Borowski, 74), Miroslav Klose (Oliver Neuville, 86) y Lukas Podolski. Técnico: Juergen Klinsmann.

Goles: Argentina: Roberto Ayala (49). Alemania: Miroslav Klose (80).
Penales:Alemania: Neuville (adentro); Ballack (adentro); Podolski (adentro); Borowski (adentro).Argentina: Cruz (adentro); Ayala (tapa arquero); Rodríguez (adentro); Cambiasso (tapa arquero).
Amonestados: Juan Pablo Sorín, Javier Mascherano, Maxi Rodríguez, Julio Cruz (Arg); Lukas Podolski, David Odonkor, Arne Friedrich (Ale).
Árbitro: Lubos Michel (Eslovaquia).
Estadio: Olímpico en Berlín.

La estadística dice que nos eliminaron por penales. Que Lehmann atajó dos y Leo Franco ninguno. Los números no mienten y Alemania se queda adentro, en tanto Argentina se vuelve a casa.

Pero mucho antes que se iniciara la serie de penales, Argentina había perdido la gran chance de pasar a las semifinales. Porque tuvo la pelota, la mejor ocupación del terreno y las posibilidades de recambios para mantener el dominio. Y una por una fue dilapidando esas ventajas potenciales.

Porque falló al retroceder en el terreno, cuando tocando y rotando había logrado que el juego quedase a no menos de 40 metros de la valla de Abondanzzieri. Y por cuanto al favorecer el adelantamiento de los teutones, comenzó a perder también el manejo de la pelota.

Y desperdició la chance de torcer la historia con el potencial de su banco de relevos. Acertó Pekerman al suplantar a un Riquelme no solo agotado, sino hasta indolente, falto de solidaridad para con el equipo. Pero erró al hacer ingresar a Cambiasso, que nunca terminó de entrar en el partido. Y acertó el técnico al sacar a un extenuado Crespo, pero Saviola o Messi eran las mejores opciones que Cruz para forzar el error de los alemanes y, algo más que importante, retenerlos en su terreno.

De modo que de las ventajas que tenía Argentina, además de lo que indicaba el marcador, se fueron perdiendo y con el pasar de los minutos del tiempo regular y el alargue, quedó en claro que más allá de actuaciones de alto nivel, como las de Tévez, Mascherano, Ayala y Heinze, esta selección careció de un elemento esencial: ambición.

Porque se conformó con el 1 a 1. Porque se conformó con ir al alargue. Porque se conformó con ir a penales. Y terminó eliminada.

Porque el empate, el alargue y los penales eran – en sucesivas instancias – las conveniencias del equipo alemán, no de Argentina, que tenía fundamentos y posibilidades como para llevarse la victoria.

Muchos ahora caerán sobre Pekerman. Otros sobre algunas individualidades, caso Riquelme o Sorín, que estuvieron muy lejos de un nivel de Mundial. Y hasta no faltará el que asegure que nos eliminaron porque lo sacaron a Román. El fútbol es materia opinable y todo cabe.

Pero dejando de lado a Pekerman (que ya renunció), sus errores y sus escasos aciertos, es indudable que a este equipo le faltó grandeza, le faltó ese plus de querer ir por todo. El convencimiento que Argentina es un grande del fútbol mundial y que en la cancha debe demostrarlo.

Al despedirse, José Pekerman habló de un ciclo terminado. Es cierto: la selección no puede depender de los caprichos y conveniencias de Julio Grondona y su banda de alcahuetes. Hay que iniciar un nuevo ciclo sin atender los “negocios” de los dirigentes, de ciertas empresas periodísticas y de los obsecuentes de turno.

Hay que iniciar un nuevo ciclo con los muy buenos jugadores que son la base indiscutible: El Pato, Ustari, Ayala, Milito, Heinze, Mascherano, Maxi Rodríguez, Saviola, Tévez, Messi y un par más.

Terminar con los jugadores que quieren los diarios. Con los “vende humo” como Riquelme y los “pecho frío” como Lucho González y Cambiasso.

Pero – por sobre todo- como condición indispensable, más allá incluso del nombre del nuevo técnico, se impone que Argentina inicie un proceso de recuperación de su grandeza, de su ambición y su fé inquebrantable de ser el mejor.

Y para eso los hinchas, los que le ponemos el sentimiento a la selección, los que alentamos siempre, tenemos que estar atentos para evitar que, otra vez, por sobre ese sentimiento nacional se impongan los intereses y conveniencias de Don Julio y su banda.

miércoles, junio 28, 2006 

FRANCIA 3 - ESPAÑA 1

España: Iker Casillas; Sergio Ramos, Pablo, Puyol, Pernía; Xabi Alonso, Xavi (Senna, min.71) , Cesc; Raúl (Joaquín, min.53), Fernando Torres y Villa (Luis García, min.53).
Francia: Barthez; Sagnol, Thuram, Gallas, Abidal; Makelele, Vieira; Malouda (Govou, min.74) , Ribery, Zidane; y Henry (Wiltord, min.87).

Goles: 1-0, min.27: David Villa, de penal. 1-1, min.40: Ribery. 1-2, min.83: Vieira.1-3, min. 92: Zidane
Árbitro:Roberto Rosetti (Italia). Amonestó a Vieira y Ribery (Francia) y a Puyol (España).
Estadio: Hannover.

España, otra vez, se quedó sólo en promesa en la Copa del Mundo. Otra vez arrancó como candidato, y se quedó en la nada, en octavos. ¿Es sorpresa? No. Aunque siempre amaga con pelear y muchos la consideran una gran selección, el mayor logro de España fue su cuarto puesto en 1950. A nivel continental se consagró campeona en 1964. Entonces: ¿por qué iba a cambiar el panorama?
Los que se llenaron la boca hablando de que España la iba a pasar por arriba a Francia son los mismo que dijeron que a México le ganabamos fácil y que Ronaldo no iba a andar porque está gordo.Lo cierto es que aunque algunos se apresuren, uno siempre tiene que tener cautela, sobre todo si se trata de España, y sobre todo si enfrente hay un rival como Francia.
Yendo al partido en sí, valdría decir que se puede comparar con esos partidos que uno a veces juega, en el que un equipo está mayoritariamente compuesto por jóvenes y el otro por jugadores más experimentados. La juventud, de la mano de una mejor capacidad física, puede ganarle a la experiencia, pero el orden y la inteligencia son superiores, sobre todo si entre los experimentados está Henry.
España tomó la iniciativa. Fernando Torres se mostró muy activo arriba y las subidas de los laterales Sergio Ramos y Mariano Pernía generaron problemas a los franceses. Los ibéricos trataron de llegar tocando, mientras que los galos buscaron el pelotazo para Thierry Henry, el único delantero neto.
En la primera parte, el predominio español fue evidente, sobre todo de la mano de Xavi. Así llegaron a la apertura mediante un penal, pero al rato Francia agarró mal parados a los gallegos y empataron un rato antes del irse al descanso.
En la segunda parte fueron los galos los que tomaron la iniciativa, se mandaron y sobre el final se llevaron el partido de la mano de los "viejitos". Un aplauso para Zidane, al que muchos ya dimos como jubilado, que por pasajes mostró pinceladas del gran jugador que fue.
Así, Francia se enfrentará en octavos al campeón, al que tiene grandes chances de vencer si es que repite una actuación como la del segundo tiempo y si es que Brasil repite una actuación como las que viene teniendo hasta el momento. Eso se verá en unos días, mientras tanto, Francia se encargó de terminar con la mentira de la "furia" española, y eso, eso es bastante.

martes, junio 27, 2006 

BRASIL 3 - GHANA 0

Brasil: Dida; Cafú, Lúcio, Juan, Roberto Carlos; Emerson (Gilberto Silva, m.46), Zé Roberto, Kaká (Ricardinho, m.83), Ronaldinho Gaúcho; Adriano (Juninho Pernambucano, m.61) y Ronaldo.
Ghana: Richard Kingson; John Mensah, Emmanuel Pappoe, Illiasu Shilla, John Pantsil; Stephen Appiah, Sulley Muntary, Eric Addo (Derek Boateng, m.60);, Haminu Dramani; Matthew Amoah (Alex Tachie-Mensah, m.69) y Gyan Asamoha.

Goles: 1-0, m.5: Ronaldo. 2-1, m.46+: Adriano. 3-0, m.84: Zé Roberto.
Expulsado: Gyan (m.81)
Amonestados: Appiah, Muntari, Adriano, Pantsil, Addo, Juan, Gyan.
Árbitro: Lubos Michel.
Estadio: WM-Stadio Dortmund ante 65.000 espectadores.


Ganó Brasil y está en cuarto de final Ronaldo se constituyó como máximo artillero de los mundiales. Cafú (aunque parece jugar con artritis) establece marca de presencias. Dida demuestra que – a la hora de los bifes- responde. Que más puede pedir la torcida verde-amarilla? Hasta acá, nada. Para adelante, que ganen la Copa.

Porque Brasil vino a Alemania a ganar el sexto campeonato. Ni a “sambar” ni a mostrar “jogo bonito”. Vino a salir campeón… y está cumpliendo con sus fanáticos.

En cuartos tendrá un rival accesible (España o Francia) y en semis ni Portugal ni tampoco Inglaterra aparecen como riesgos. Es decir que el camino a la final está casi despejado Que más puede pedir la torcida verde-amarilla? Que salgan campeones Ni más ni menos.

Pero los de afuera, los que no somos brasileños, queremos ser mas “brazucas” que Lula, que Pelé y Vinicuis de Moraes juntos y le exigimos que juegue como nosotros queremos que juegue. O como creemos que debe jugar.

Por eso los de afuera seguimos machacando que Ronaldo está gordo, que Ronaldinho está de paseo, que Adriano es una bestia, que Roberto Carlos es un “vende humo”, que…. y sigue la lista.

Y en cuanto al “jogo”: que no tienen estrategia, que juegan muy en línea, que falta creatividad, que los puntas tienen que jugar más abiertos…. Y sigue la lista de reclamos.

Mientras tanto, a Brasil los que dicen “los de afuera” le chupa un huevo. Ellos juegan para su hinchada y ganan, que es lo que la hinchada quiere. Y se divierten. Y hacen lo que se les da la gana.

Y a Ghana le ganaron con toda justicia. Y mientras “los de afuera” se la pasaron haciendo apología de un conjunto africano de mediocre para abajo, los brasileños, con la suya, con la que tienen ganas, con la que les conviene, hicieron tres y si apretaban el acelerador podrían haber metido otros tres.
Punto.

Algunos se frotan las manos pensando que lo que se le viene a Brasil los exigirá. Es probable, pero si jugando al 30 o 40 % le pintan la cara a los rivales, ante una mayor exigencia se ponen a jugar a más ritmo y listo. Porque tiene todo como para hacerlo.

Los únicos que pueden exigirle a Brasil, son sus hinchas. Y lo que le exigen es la Copa. Y los “macacos” aplican aquella vieja máxima del “Negro Jefe”, cuando – precisamente en la final de 1950 en el Maracaná – les dijo a sus compañeros de la selección de Uruguay. “Muchachos, hagamos la nuestra. Y ni se caliente por la tribuna. Los de afuera son de palo”. Y salieron campeones.

Imagino a Ronaldo, a Cafú o a Ze Roberto, riéndose de las críticas, juramentándose que “vamos a salir campeones” y repitiéndole a los más pibes aquella frase histórica de Obdulio Varela: “los de afuera son de palo”.

AG.

Archivo

la copa del mundo movil

Minuto a Minuto

Links

Mail

Publicidad