PORTUGAL 0 (3) - INGLATERRA 0 (1)

Inglaterra: Paul Robinson; Gary Neville, Rio Ferdinand, John Terry, Ashley Cole; David Beckham, Frank Lampard, Owen Hargreaves, Joe Cole; Steven Gerrard; Wayne Rooney.
Portugal: Ricardo Pereira; Miguel Brito, Fernando Meira, Ricardo Carvalho, Nuno Valente; Petit, Maniche, Simao Sabrosa; Luis Figo, Pauleta, Cristiano Ronaldo.
Penales: Para Portugal: convirtieron Simao Sabrosa, Postiga y Christiano Ronaldo, Hugo Viana pegó su remate en un poste y Petit lo tiró afuera. Para Inglaterra: convirtió Jaime Carragher, Ricardo contuvo los de Frank Lampard, Steve Gerrard y Owen Hargreaves.
Árbitro: Horacio Elizondo (Argentina).
Estadio: Arena auf Schalke de Gelsenkirchen.
Casi le sale a Inglaterra, casi logra llegar a las semis sin atacar, practicamente jugando todo el torneo sin delanteros. Con Owen y Rooney jugando poco y lesionados, con Crouch jugando de pivot y de figura decorativa a la vez, uno de los dos equipos con mejor mediocampo del mundial se quedó afuera por el pésimo nivel demostrado en todas sus líneas. Las estrellas y estrellitas fallaron, faltaron a la cita y entonces la realidad les golpeó la cara luego de que frente a Portugal, trás la expulsión de Rooney, apostaran por los penales. Claro, con uno menos y afuera por penales, las tapas de los diarios no serán tan duras aunque abundarán en críticas.
Portugal por su parte tampoco demostró demasiado, pero sobre todo después de la expulsión de Rooney, trató de acercarse al arco inglés con remates de larga distancia y la ya exasperante hablidad del hasta el momento improductivo Cristiano Ronaldo.
Después llegaron los penales, esos que como ayer perdimos todos hoy critican como si no fuera gracias a ellos que llegamos a la final en 1990.
En el arco de Inglaterra estaba Robison, en el de Portugal uno de los 3 mejores ataja penales del mundo: Ricardo. Para los que no lo sepan, en la Eurocopa del 2004 los dos conjuntos también fueron a la misma instancia y al llegar al séptimo lanzamiento Ricardo se sacó los guantes y con las manos "peladas" detuvo el tiro de Darius Vassell. Después pateó el penal definitivo y marcó el tanto de la victoria, que selló el definitivo 6-5 a favor de Portugal.
Hoy no pateó, ni se sacó los guantes, no hizo falta por que con los guantes puestos atajó tres y se llevó toda la gloria, todo a pesar de que sus compañeros parecían empecinados en no meter sus remates.
Así Portugal con poco llegó a las semifinales, Inglaterra vuelve a a casa por amarrete, inofensivo, por no cumplir con las expectativas y volvió a demostrar que haber ganado un mundial de local hace 40 años no lo hace un seleccionado grande. Y todo dicho.
